Si haces sourcing, seguramente conoces este escenario de memoria: identificas el perfil perfecto. Redactas un mensaje personalizado. Lo envías con cuidado. Y luego… nada. Silencio total. El candidato no responde.
Ahí es donde muchos reclutadores abandonan. Y se equivocan.
Porque en sourcing, el primer contacto no es más que el inicio de la conversación. Y los reclutadores que obtienen más respuestas suelen ser los que hacen seguimientos de forma inteligente.
En este artículo, te explicamos cómo transformar el seguimiento en una verdadera palanca de rendimiento.
El gran mito del sourcing: creer que un solo mensaje es suficiente
Muchos reclutadores cometen el mismo error: considerar que un mensaje sin respuesta es necesariamente un rechazo.
En realidad, muchas veces no es así. Hoy en día, los candidatos reciben muchas solicitudes y tu mensaje puede simplemente pasar desapercibido: una notificación vista entre dos reuniones, un mensaje abierto rápidamente y luego olvidado, o simplemente una bandeja de entrada ya saturada.
Concretamente, hacer seguimiento a tus candidatos te permite:
- Obtener una respuesta clara: sea cual sea la disposición del candidato, un seguimiento suele permitir obtener un sí, un no… o al menos una aclaración.
- Priorizar tus esfuerzos de sourcing: al identificar rápidamente los perfiles realmente interesados, puedes concentrar tu energía en las conversaciones más prometedoras.
- Acelerar tus procesos de contratación: un enfoque proactivo evita que intercambios prometedores se enfríen por falta de seguimiento y te permite avanzar más rápido en tu pipeline.
- Construir un pool de talento a largo plazo: incluso si el candidato no está disponible de inmediato, un buen seguimiento puede transmitir una experiencia candidato de calidad e iniciar una relación útil para futuras oportunidades.
En resumen, en sourcing, el seguimiento no es un simple detalle operativo o un gesto de cortesía: es una verdadera palanca de rendimiento.
Lo que realmente hace un buen seguimiento en sourcing
Si tu seguimiento se limita a un simple “Me permito volver a contactarte”, es probable que pase desapercibido.
Un buen seguimiento suele basarse en algunos principios simples:
1. Elegir el canal adecuado: LinkedIn sigue siendo el canal más habitual para hacer seguimiento tras un primer mensaje de sourcing. Pero el email suele ser preferible si ya se ha iniciado una conversación por ese medio. En cuanto al teléfono, puede ser muy eficaz para desbloquear una conversación, pero generalmente se reserva para candidatos con los que ya has tenido un primer contacto.
2. Aportar un nuevo elemento: un seguimiento debe enriquecer la conversación. Por ejemplo, puedes precisar un aspecto del puesto, mencionar un reto técnico interesante o destacar una ventaja específica de la empresa.
3. Ser breve y conversacional: los candidatos suelen leer sus mensajes rápidamente, entre reuniones o desde el móvil. Un mensaje corto y directo tendrá muchas más probabilidades de ser leído… y de obtener respuesta.
4. Hacer una pregunta: el objetivo de un seguimiento no es convencer inmediatamente al candidato, sino abrir la conversación. Una pregunta sencilla (“¿Estarías abierto a comentarlo?”, “¿Es un tema que podría interesarte?”) facilita mucho la respuesta.
5. Adoptar un tono natural: los mensajes demasiado formales o comerciales rara vez funcionan en sourcing. Un tono simple, humano y directo suele ser más eficaz.
Por supuesto, los seguimientos suelen formar parte de una secuencia de mensajes estructurada. Si quieres descubrir un ejemplo concreto de secuencia eficaz (con los distintos mensajes y su timing), te lo explicamos todo en detalle en este artículo: La secuencia de mensajes definitiva para contactar talento en LinkedIn.
Pero más allá de la estructura, lo que realmente marca la diferencia es la calidad de los mensajes que envías.
3 ejemplos de seguimientos que dan ganas de responder
Entonces, ¿cómo es un buen seguimiento en la práctica? Aquí tienes algunos ejemplos:
Ejemplo 1 – Seguimiento que aporta un nuevo elemento
Hola [Nombre],
Me permito volver a contactarte tras mi mensaje de la semana pasada sobre el puesto de [Nombre del puesto]. Desde entonces, he hablado con el manager del equipo y me comentaba que el principal reto del puesto sería [reto concreto]. Me preguntaba si este tipo de desafío podría encajar con lo que buscas actualmente.
Ejemplo 2 – Seguimiento que apuesta por la transparencia
Hola [Nombre],
Te escribo de nuevo brevemente, ya que tu perfil encaja muy bien con lo que buscamos para el puesto de [Nombre del puesto]. También sé que LinkedIn puede convertirse rápidamente en una jungla de mensajes para perfiles con experiencia, así que prefiero preguntarte directamente: ¿te podría interesar un nuevo proyecto en este momento o estás bien donde estás?
Ejemplo 3 – Seguimiento más conversacional
Hola [Nombre],
Vuelvo a contactarte respecto a la oportunidad de la que te hablaba.
Por curiosidad: ¿cuál es EL factor clave que podría motivarte a cambiar de puesto en este momento?
Por supuesto, estos mensajes son solo puntos de partida. Depende de ti adaptarlos en función del perfil que contactes, del sector en el que reclutes y, por supuesto, del tono y la cultura de la empresa para la que trabajas.
En resumen: el seguimiento es un superpoder (si sabes usarlo)
En sourcing, abandonar tras un solo mensaje suele ser un error. Los reclutadores más eficaces lo saben: un buen seguimiento puede ser suficiente para iniciar una conversación.
Eso sí, es clave poder hacer seguimiento de tus intercambios y relanzar en el momento adecuado.
Porque cuando contactas con decenas o incluso cientos de candidatos a la vez, mantener una visión clara de tus conversaciones puede volverse complicado: ¿a quién has contactado? ¿Cuándo hacer seguimiento? ¿Con qué mensaje?
Ahí es exactamente donde las buenas herramientas marcan la diferencia.
Con una solución como T4S, puedes por ejemplo:
Utilizar la IA para evitar el síndrome de la página en blanco al redactar tus seguimientos,
Automatizar tus secuencias de mensajes,
Seguir fácilmente todas tus interacciones con candidatos,
Y centralizar todos tus intercambios en una única herramienta.
Resultado: ahorras un tiempo valioso… mientras maximizas tus posibilidades de obtener respuestas.